Venezuela acusó este martes a Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la ONU de ejecutar una intervención ilegal y un “crimen de agresión” mediante el bloqueo a petroleros sancionados que entran y salen del país sudamericano, mientras que Washington reafirmó que mantendrá la presión máxima contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro para impedirle financiar actividades ilícitas. La denuncia fue presentada por el representante permanente venezolano, Samuel Moncada, en una sesión solicitada de carácter urgente por Caracas, en un contexto de creciente tensión bilateral en el Caribe.
Durante su intervención, Moncada aseguró que las acciones anunciadas la semana pasada por el presidente estadounidense, Donald Trump, buscan imponer una condición colonial a Venezuela mediante el control de sus exportaciones petroleras, lo que, afirmó, representa una violación grave al derecho internacional y a los principios fundacionales de la ONU.
Venezuela denuncia un “crimen de agresión” ante la ONU
El diplomático venezolano calificó el bloqueo a los buques petroleros como una agresión directa que, según dijo, pretende revertir siglos de historia y someter nuevamente al país a una condición de dependencia.
Acusaciones de colonialismo y saqueo
Moncada sostuvo que el objetivo de Estados Unidos es apropiarse del petróleo venezolano a través de una estrategia de extorsión internacional, describiendo las medidas como una “guerra de saqueo y expolio” que afecta no solo a Venezuela, sino al equilibrio del sistema internacional. En su mensaje ante el Consejo, advirtió que estas acciones podrían sentar un precedente peligroso para otros países del continente.
Bloqueo a petroleros y tensión en el Caribe
El conflicto se intensificó tras la intercepción de varios buques que transportaban crudo venezolano con destino a Asia, principalmente a refinerías de China, lo que Caracas considera una violación a la libre navegación.
Incautaciones y persecución marítima
Estados Unidos interceptó recientemente el petrolero Centuries, que transportaba crudo venezolano, convirtiéndose en la segunda embarcación detenida en el Caribe en pocos días. Previamente, las autoridades estadounidenses incautaron el buque Skipper y confiscaron su cargamento. Además, el gobierno estadounidense confirmó la persecución activa de un tercer tanquero, el Bella 1, como parte de su estrategia de control marítimo.
Denuncias por uso de la fuerza y víctimas
Moncada también se refirió a operaciones estadounidenses contra presuntas “narcolanchas” en el Caribe, asegurando que estos ataques han provocado la muerte de más de 100 personas y forman parte de un plan militar que, según dijo, Venezuela ha denunciado con antelación.
Advertencia sobre un plan regional
El representante venezolano alertó que su país podría ser solo el primer objetivo de una estrategia más amplia destinada a imponer medidas coercitivas sobre otros Estados del continente, incluso a costa del debilitamiento del sistema multilateral y de la propia ONU.
Estados Unidos reafirma la presión contra Maduro
Previo a la intervención de Venezuela, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, defendió la postura de su país y aseguró que Washington continuará aplicando sanciones “al máximo” contra el gobierno venezolano.
Argumentos de Washington
Según Waltz, los petroleros sancionados constituyen el principal sostén económico del gobierno de Maduro y permiten financiar al denominado Cártel de los Soles, al que Estados Unidos vincula con actividades de narcotráfico. Por ello, afirmó que las acciones marítimas buscan privar al mandatario venezolano de recursos para sostener su estructura de poder.
Reacciones internacionales en el Consejo de Seguridad
La sesión del Consejo de Seguridad evidenció divisiones entre los países miembros, con posturas críticas hacia las acciones de Estados Unidos en el Caribe.
Colombia y Rusia expresan preocupación
El representante de Colombia condenó el uso de la fuerza y las medidas coercitivas unilaterales, señalando que estas prácticas erosionan el Estado de derecho y no deben sustituir al diálogo diplomático. Por su parte, el embajador ruso, Vasily Nebenzya, calificó el bloqueo estadounidense como ilegal y advirtió que podría convertirse en un modelo para futuras intervenciones contra países latinoamericanos.
Un conflicto con impacto regional y global
La confrontación entre Venezuela y Estados Unidos se desarrolla en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, sanciones económicas y disputas por el control de recursos energéticos estratégicos.
Riesgos para el sistema multilateral
Analistas advierten que este tipo de acciones podría debilitar los mecanismos de resolución pacífica de conflictos y aumentar la polarización en organismos internacionales como la ONU, especialmente entre países del Norte global y naciones en desarrollo.
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