La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que el gobierno federal otorgará una exención fiscal por solo un año a la FIFA para la venta de boletos del Mundial de Futbol 2026, luego de revisar y modificar un acuerdo heredado de la administración de Enrique Peña Nieto. La decisión fue informada esta semana en Palacio Nacional, con el objetivo de acotar beneficios fiscales, garantizar transparencia y asegurar que el evento cumpla con la legislación mexicana en materia fiscal y de protección al consumidor.
Un acuerdo revisado y acotado
La presidenta explicó que, contrario a versiones difundidas en medios durante el fin de semana, el actual gobierno no amplió las facilidades fiscales a la FIFA. Por el contrario, se redujo un esquema que originalmente contemplaba varios años de exenciones.
De acuerdo con Sheinbaum, el convenio firmado durante el sexenio anterior incluía condiciones más amplias en materia fiscal, mismas que fueron revisadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y limitadas a un solo año, específicamente para el periodo de venta de boletos del Mundial 2026.
La mandataria subrayó que esta decisión busca equilibrar la atracción de un evento deportivo de talla mundial con la responsabilidad fiscal del Estado mexicano.
El Mundial 2026 y su impacto en México
México será uno de los tres países sede del Mundial de Futbol 2026, junto con Estados Unidos y Canadá. En territorio mexicano, los partidos se disputarán en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, lo que implica una alta expectativa económica, turística y mediática.
Sin embargo, Sheinbaum enfatizó que la organización del Mundial no debe convertirse en un pretexto para privilegios excesivos, y que el Estado debe actuar como garante del interés público.
Un asunto entre particulares
La presidenta aclaró que la venta de boletos es un asunto estrictamente privado, que involucra a la FIFA y a los propietarios de los estadios sede, como el Estadio Azteca, el Estadio Jalisco y el Estadio BBVA.
“El gobierno federal no vende boletos”, puntualizó Sheinbaum, al explicar que la intervención del Estado se limita a labores de supervisión y regulación.
Profeco vigilará la venta e intercambio de boletos
Uno de los puntos centrales del anuncio fue el papel de la Profeco en el proceso de comercialización de entradas.
El procurador federal del consumidor, César Iván Escalante, explicó que la FIFA diseñó una plataforma de intercambio de boletos, no de reventa, para ajustarse a la legislación mexicana, donde la reventa no está permitida.
Diferencias legales entre países sede
Escalante detalló que, a diferencia de México, en Estados Unidos y Canadá la reventa de boletos es legal, lo que obligó a la FIFA a adaptar su modelo de operación en territorio mexicano.
La plataforma permitirá que los aficionados intercambien boletos bajo reglas claras, evitando abusos, fraudes o sobreprecios, un tema recurrente en eventos masivos.
Coordinación entre gobiernos y FIFA
Sheinbaum destacó que existe un trabajo coordinado entre la FIFA, el gobierno federal y los gobiernos estatales y municipales de las ciudades sede, principalmente en temas de logística, seguridad, consumo y protección al público.
La presidenta insistió en que el Mundial 2026 debe dejar beneficios reales para las ciudades anfitrionas, sin comprometer la recaudación fiscal ni la legalidad.
Debate público y percepción ciudadana
El anuncio se da en medio de un debate público sobre los beneficios otorgados a organismos internacionales y grandes eventos deportivos. Mientras algunos sectores consideran que la exención fiscal es necesaria para atraer inversiones y turismo, otros cuestionan si estos beneficios compensan el gasto público asociado.
Con la reducción del periodo de exención a un solo año, el gobierno busca enviar una señal de austeridad, control y transparencia, alineada con su discurso de no otorgar privilegios indebidos.
Rumbo al Mundial 2026
A menos de dos años del inicio del torneo, las decisiones en torno al Mundial 2026 continúan marcando la agenda política y económica del país. La postura del gobierno federal apunta a un equilibrio entre la proyección internacional de México y la defensa del interés público.
El desempeño de Profeco, la claridad en la venta de boletos y el manejo fiscal del evento serán elementos clave para evaluar el impacto real del Mundial en México.
