El 30 de septiembre de 2025 en Bacalar, Quintana Roo, autoridades locales encabezadas por Renán Sánchez Tajonar, junto al alcalde José Contreras y el Capitán de Puerto Román Bustos, sostuvieron un encuentro para coordinar acciones de seguridad y conservación de la Laguna de los Siete Colores, con el objetivo de proteger este emblemático ecosistema turístico y natural.
Autoridades se unen por la Laguna
La reunión celebrada en Bacalar buscó reforzar estrategias que garanticen la seguridad de bañistas, navegantes y trabajadores turísticos. Además, se evaluaron medidas ambientales para preservar el frágil ecosistema que hace de la Laguna de los Siete Colores un atractivo único en Quintana Roo.
Renán Sánchez Tajonar, presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO), destacó que la protección de este patrimonio natural requiere de una coordinación estrecha entre los tres órdenes de gobierno y la comunidad local.
Seguridad y conservación como prioridades
Durante el encuentro, las autoridades analizaron acciones preventivas para evitar riesgos en actividades recreativas y productivas que se realizan en la Laguna. Al mismo tiempo, subrayaron la importancia de implementar medidas que reduzcan el impacto humano en sus aguas cristalinas y ecosistemas circundantes.
La preservación de esta área natural no solo tiene un valor ambiental, también es clave para sostener la actividad económica vinculada al turismo, que representa la principal fuente de ingresos en la región.
Declaraciones de Sánchez Tajonar
“Proteger nuestros recursos naturales es una responsabilidad compartida. La Laguna de los Siete Colores no solo es un atractivo turístico, también es parte de nuestra identidad y herencia para las próximas generaciones”, expresó Sánchez Tajonar.
El legislador reiteró que la Laguna debe mantenerse como un destino seguro y sostenible, garantizando que las próximas generaciones puedan disfrutarla en las mismas condiciones en que hoy se conoce.
Patrimonio ambiental de Quintana Roo
La Laguna de los Siete Colores es considerada uno de los principales patrimonios ambientales de Quintana Roo. Su singularidad radica en los distintos tonos de azul de sus aguas, producto de los sedimentos, la profundidad y la luz solar.
Sin embargo, enfrenta amenazas derivadas del crecimiento turístico, la contaminación y la falta de regulación en actividades acuáticas, lo que ha llevado a las autoridades a intensificar esfuerzos de protección.
Compromiso a largo plazo
Con la suma de esfuerzos entre autoridades municipales, estatales y marítimas, se busca consolidar un modelo de gestión sostenible para este destino, que permita equilibrar la derrama económica del turismo con el cuidado del ecosistema.
Los acuerdos alcanzados durante la reunión refuerzan el compromiso de mantener la Laguna de los Siete Colores como un símbolo de identidad y orgullo para las y los quintanarroenses.
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