Las organizaciones del campo que encabezaron protestas durante los últimos días decidieron pausar su jornada de movilización nacional después de que el Congreso de la Unión aprobó la nueva Ley General de Aguas y turnó el dictamen al Poder Ejecutivo. La pausa, explicaron, no representa un cierre del movimiento, sino un momento para reorganizarse y mantenerse vigilantes ante las decisiones que podrían impactar al sector.
La información fue difundida inicialmente por colectivos agrícolas y posteriormente confirmada por representantes tras un encuentro con funcionarios de Segob. En el mensaje público, los productores afirmaron:
“Hemos sido escuchados. Hacemos un receso estratégico para volver a nuestras raíces y recargar fuerzas. Que quede claro: volveremos a la carga con más fuerza y mejor organización ante cualquier imposición que amenace al campo y al volante”.
¿Por qué los productores se movilizaron?
La aprobación de la nueva Ley General de Aguas generó inquietud entre organizaciones agrícolas de todo el país. Los productores consideran que la reforma podría modificar procesos esenciales para el uso de agua en actividades agropecuarias, especialmente en temas como:
- Derechos de uso
- Gestión de concesiones
- Operación de distritos de riego
- Reglas administrativas vinculadas al suministro
Según su posición, la reforma podría aumentar los controles burocráticos y añadir incertidumbre sobre la disponibilidad del recurso para actividades productivas.
Uno de los voceros del movimiento, René Almeida, expresó que, aunque existe inconformidad con varios aspectos del dictamen, los productores están dispuestos a colaborar:
“Aunque no estamos conformes con la Ley, tenemos que trabajar y colaborar con ella”.
En distintas regiones del país, los agricultores realizaron protestas, bloqueos carreteros y manifestaciones para exigir que sus preocupaciones fueran escuchadas antes de la publicación de la Ley.
Reunión con Segob y Conagua abre una puerta al diálogo
Durante la madrugada, representantes de los colectivos campesinos se reunieron con funcionarios de la Secretaría de Gobernación y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). El encuentro permitió establecer un canal formal para integrar al sector agrícola en la etapa de reglamentación de la Ley General de Aguas.
Almeida explicó que esta apertura representa un avance para los productores:
“Nos están dando la oportunidad de que aportemos, y todo aquello que veamos que hay que modificar seguramente tendremos que hacer las aportaciones”.
Los grupos del campo consideran que este espacio podría permitir correcciones o ajustes necesarios para evitar afectaciones a la producción agrícola.
¿Qué implica el “receso estratégico”?
El anuncio de pausa no significa que la movilización haya concluido. Por el contrario, los productores explicaron que:
- Regresarán temporalmente a sus actividades.
- Mantendrán la organización en todo el país.
- Volverán a protestar si sus demandas no se atienden durante la reglamentación.
El llamado interno fue claro: mantenerse informados, organizados y preparados para participar en consultas públicas y reuniones técnicas que definirán la aplicación de la Ley en el campo mexicano.
En su mensaje público también solicitaron al gobierno federal “cortar el cordón umbilical” con prácticas que, según ellos, limitan el apoyo directo al sector agrícola.
Reconocimiento a los agricultores movilizados
En su balance, las organizaciones agradecieron la participación de los campesinos que bloquearon carreteras y se manifestaron en distintos estados. Para ellos, la movilización mostró la capacidad de coordinación del sector y la importancia del campo mexicano como actor fundamental en decisiones públicas relacionadas con el agua, la producción y la soberanía alimentaria.
“Hemos demostrado que, al defender nuestro legado, defendemos la soberanía alimentaria de México. La capacidad de organización y la información veraz son hoy nuestra mayor victoria”, señalaron.
Lo que sigue para el movimiento agrícola
Los colectivos afirmaron que no bajarán la guardia y que continuarán revisando cada paso del proceso legislativo y reglamentario. Aseguran que su objetivo principal es garantizar que la nueva Ley General de Aguas no afecte la operación productiva ni represente retrocesos en la gestión del recurso.
La participación en mesas de trabajo con Segob y Conagua será clave para que sus preocupaciones se incorporen en las reglas finales que definan el uso, distribución y acceso al agua en el campo mexicano.
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