El cierre de la Comisión Permanente en el Congreso se vio marcado por un fuerte altercado entre Alejandro Moreno y Gerardo Fernández Noroña, ocurrido en Ciudad de México el martes, tras un desacuerdo en el uso de la palabra. Lo que inició como una discusión terminó en un enfrentamiento físico con acusaciones cruzadas de violencia y agresiones.
La versión de Alejandro Moreno
En un video difundido en su cuenta oficial, Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, aseguró que Gerardo Fernández Noroña fue quien inició la confrontación. Lo acusó de reaccionar “como cobarde y barbaján, con violencia”.
Según Moreno, la agresión comenzó cuando Noroña lo empujó al sentirse “acorralado por la verdad”, en el marco de un debate tenso donde se discutían declaraciones de la senadora Lilly Téllez.
Además, acusó al legislador de Morena de ejercer violencia verbal contra otros legisladores de oposición y de incitar a la violencia con frases como “fusilar a los opositores”. En su discurso, Moreno vinculó lo sucedido con lo que calificó como prácticas autoritarias de Morena, comparándolas con regímenes como el de Venezuela.
La versión de Morena y testigos
Por otro lado, legisladores de Morena y medios de comunicación describieron un escenario distinto. De acuerdo con sus testimonios y videos difundidos, Moreno habría subido intempestivamente a tribuna mientras se entonaba el Himno Nacional, ignorando el protocolo.
Tras concluir el himno, comenzaron los empujones. Testigos señalan que Moreno jaloneó a Noroña y le gritó amenazas. Incluso, se le acusa de haber golpeado al fotógrafo Emiliano González, quien resultó herido y requirió atención médica.
Morena anunció que interpondrá una denuncia penal contra el dirigente del PRI y pedirá su desafuero para que pueda ser procesado.
Trasfondo del conflicto
La riña tuvo como antecedente un debate centrado en la senadora Lilly Téllez, acusada por legisladores de Morena de “traición a la patria” tras solicitar en medios internacionales la intervención de Estados Unidos en México para combatir al narcotráfico.
Téllez respondió calificando a integrantes de Morena como “narco-políticos” y “narcosatánicos”, lo que tensó aún más la sesión. Moreno argumentó que se le negó la palabra para defenderla, motivo por el cual confrontó directamente a Fernández Noroña.
Un conflicto con consecuencias políticas y legales
El incidente dejó dos narrativas opuestas:
- Para el PRI, se trató de defensa propia ante un ambiente de intolerancia.
- Para Morena, fue una agresión premeditada que debe tener consecuencias legales.
El altercado no solo evidenció la polarización política, sino también los riesgos de que la confrontación verbal en el Congreso derive en hechos de violencia física.
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