Normalistas y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa realizaron este jueves 25 de septiembre una protesta que escaló en violencia en el Campo Militar Número 1, en la Ciudad de México, al cumplirse 11 años de la tragedia ocurrida en Iguala, Guerrero.
De acuerdo con los primeros reportes, alrededor de las 11:00 horas arribaron al lugar madres, padres y jóvenes normalistas provenientes de Guerrero. Tras un mitin breve frente a las instalaciones militares, un grupo de manifestantes utilizó un camión para embestir y derribar la puerta principal del complejo, para después prenderle fuego.
De la FGR al Campo Militar
Inicialmente, los contingentes tenían previsto manifestarse frente a la Fiscalía General de la República (FGR), pero cambiaron de ruta hacia las instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional. La decisión sorprendió tanto a la opinión pública como a los cuerpos de seguridad desplegados en la zona.
Los jóvenes lanzaron cohetones y petardos, lo que incrementó la tensión entre manifestantes y elementos de seguridad. El camión, que quedó incrustado en el acceso principal, fue incendiado minutos después de impactar contra la puerta 1 del Campo Militar.
Once años sin justicia
Las protestas ocurren en vísperas del aniversario número 11 de la desaparición de los 43 normalistas en Iguala, Guerrero, el 26 de septiembre de 2014, un caso que ha marcado a México por las inconsistencias en las investigaciones y las exigencias de verdad y justicia.
Las madres y padres de los estudiantes han denunciado en reiteradas ocasiones omisiones del Estado y la participación de fuerzas federales en los hechos, por lo que el Campo Militar Número 1 se mantiene como un punto simbólico en la lucha por esclarecer el paradero de los jóvenes.
La postura de los familiares
Durante el mitin, los familiares acusaron al gobierno federal y a las fuerzas armadas de obstaculizar el acceso a información clave. Reclamaron que, a más de una década, no se haya logrado dar con el paradero de sus hijos ni identificar responsabilidades en la cadena de mando.
Los manifestantes insistieron en que las instituciones militares tienen documentos que podrían arrojar luz sobre lo ocurrido en Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014.
Seguridad y repercusiones
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas tras los hechos en el Campo Militar. Sin embargo, los destrozos y el incendio del camión reavivan el debate sobre el papel de las protestas sociales en México y la respuesta del Estado frente a ellas.
La protesta ocurre en un contexto de tensiones acumuladas entre familiares, organizaciones sociales y el gobierno federal, que asegura continuar con las investigaciones, aunque sin resultados concluyentes.
El caso Ayotzinapa sigue siendo una herida abierta en México. La protesta en el Campo Militar Número 1 muestra la frustración de familias y estudiantes ante 11 años de promesas incumplidas y una verdad que permanece oculta.
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