Tras una maratónica sesión de más de 21 horas, la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 (PEF 2026) sin aceptar las propuestas para aumentar los recursos destinados a policías estatales y municipales, una de las principales exigencias de la oposición luego del asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
El debate comenzó a las 9:00 a.m. del miércoles 5 y terminó a las 6:17 a.m. del jueves 6 de noviembre, en una sesión marcada por gritos, pancartas y acusaciones mutuas.
El bloque oficialista de Morena, PT y PVEM presentó 12 modificaciones al presupuesto que reasignan 17 mil millones de pesos, sin incluir incrementos para seguridad pública local.
El nombre de Carlos Manzo marcó la sesión
“¿Quién mató a Carlos Manzo? ¡Lo mató el gobierno! ¡Lo mató Morena! ¡Lo mataron los criminales de Morena!”, exclamó desde tribuna Rubén Moreira, coordinador de los diputados del PRI, encendiendo el pleno.
Durante toda la jornada, el nombre de Carlos Manzo fue mencionado 62 veces por legisladores de oposición, quienes exigieron un mayor presupuesto para las policías locales como respuesta a la creciente inseguridad en Michoacán y en todo el país.
La diputada Fátima García, de Movimiento Ciudadano, advirtió que el asesinato del exalcalde es una “alerta de crisis en materia de seguridad”.
Sin aumento al FASP ni apoyo adicional
El Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) —que canaliza recursos federales a los estados y municipios para fortalecer sus policías— recibirá 9 mil 951 millones de pesos, apenas 0.5% más que este año.
La Comisión de Seguridad y Protección Ciudadana, presidida por la morenista Jessica Saiden, había recomendado incrementar el presupuesto del FASP, pero la sugerencia fue ignorada.
Incluso 10 diputados de Morena presentaron reservas para añadir 150 millones de pesos al fondo, sin éxito.
Oposición exige recursos para el “Plan Michoacán”
El panista José Manuel Hinojosa Pérez propuso destinar 10 mil millones de pesos adicionales para implementar el “Plan Michoacán”, anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum como una estrategia de pacificación del estado tras el asesinato de Manzo.
“Sin dinero, su Plan Michoacán es pura letra muerta”, reprochó el legislador.
Pero Morena y sus aliados se mantuvieron firmes. “La seguridad tiene estrategia, tiene mando y tiene presupuesto”, respondió desde tribuna Dolores Padierna, vicecoordinadora de la bancada morenista.
El presupuesto favorece a instituciones militares
Mientras los gobiernos locales reclamaban apoyo, el presupuesto federal de seguridad se concentró nuevamente en las Fuerzas Armadas.
El Ejército (Sedena) recibirá 170 mil millones de pesos, un incremento del 7% nominal respecto a este año. La Guardia Nacional, ya formalmente adscrita a la Sedena, tendrá 23 mil 492 millones, mientras que la Secretaría de Marina (Semar) dispondrá de 65 mil millones, prácticamente el mismo monto que en 2025.
Esto significa que el gasto militar supera 13 veces el presupuesto de la Secretaría de Cultura y cuatro veces el de Medio Ambiente.
Debate entre violencia y centralización
Para la oposición, el rechazo a fortalecer a las policías civiles acentúa la militarización de la seguridad pública.
“México ya está hasta la madre de ustedes. México quiere justicia, pero la justicia necesita presupuesto”, gritó desde tribuna la priista Rocío Rejón, mientras sostenía un cartel con el rostro de Carlos Manzo y la leyenda “Morena lo mató”.
El momento derivó en empujones y gritos entre diputados del PRI, Morena y PT, lo que obligó a decretar un receso de 30 minutos.
Por su parte, el coordinador morenista Ricardo Monreal reconoció que el debate se había “michoacanizado”, y pidió mantener la calma en el recinto.
Morena defiende su estrategia
Desde el oficialismo, la defensa fue clara: el incremento del gasto militar responde a la absorción de la Guardia Nacional por la Sedena, y no implica una reducción real en materia de seguridad.
“Es falso que disminuya el presupuesto. La seguridad tiene estrategia, mando y presupuesto”, afirmó Padierna, argumentando que los recursos se están concentrando en las instituciones que tienen “capacidad operativa y resultados comprobables”.
Seguridad local: el eslabón más débil
Expertos consultados por medios nacionales coinciden en que la falta de inversión en las policías locales profundiza la dependencia de los estados hacia las fuerzas federales, debilitando la respuesta ante delitos comunes como el robo, secuestro o extorsión.
“El gran pendiente de México sigue siendo fortalecer a las policías municipales, porque son las más cercanas a la ciudadanía”, señaló un análisis del Instituto Nacional de Estudios Estratégicos.
La seguridad civil, otra vez en espera
El PEF 2026 confirma la prioridad del gobierno federal en el gasto militar, mientras las policías estatales y municipales siguen con presupuestos mínimos.
El asesinato de Carlos Manzo evidenció la vulnerabilidad de los gobiernos locales, pero el debate legislativo dejó claro que la centralización del control de la seguridad continuará el próximo año.
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