La bancada de Morena en el Congreso de la Ciudad de México denunció este 20 de noviembre que la dirigencia nacional y local del PRI, encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas, habría organizado y financiado grupos de choque durante la marcha del pasado 15 de noviembre en la capital del país, con el objetivo de generar actos violentos y desestabilizar la movilización ciudadana.
Según los legisladores morenistas, la acusación se fundamenta en documentos internos, testimonios y filtros provenientes de militantes del propio PRI, quienes —de acuerdo con la versión de Morena— alertaron sobre la presunta operación.
“Vamos por Alito Moreno”: Morena anuncia acciones legales
A través de un comunicado difundido en redes sociales, Morena aseguró que presentará denuncias formales contra quienes, según su postura, operaron para “avivar la violencia” aprovechando instituciones públicas con fines políticos.
El mensaje fue acompañado de la frase “Vamos por Alito Moreno”, en referencia directa al dirigente nacional del PRI. Según los morenistas, la estructura tricolor habría movilizado a grupos destinados a provocar disturbios durante la marcha conocida como “Generación Z”, efectuada en el Centro de la Ciudad de México.
Pagos de 10 mil pesos por participar en disturbios
El diputado Paulo Emilio García, vocero local de Morena, afirmó que los organizadores ofrecieron 10 mil pesos por persona para quienes aceptaran intervenir en supuestos actos violentos. Explicó que el objetivo era reclutar alrededor de 400 individuos, cifra que, según dijo, no fue alcanzada completamente.
García agregó que los convocados tenían entre 30 y 50 años, lo que descartaría que se tratara únicamente de jóvenes o estudiantes, y los calificó como “personas reclutadas como mercenarios”.
Militantes del PRI habrían filtrado información
La diputada Xóchitl Bravo Espinosa agradeció públicamente a los militantes priistas que, desde dentro del partido, denunciaron la supuesta operación. Según la legisladora, el PRI habría estado “fuertemente involucrado” en la planeación y ejecución de la violencia registrada.
Bravo afirmó que el objetivo habría sido infiltrar y desestabilizar la protesta, generando la percepción de caos en una movilización con alta participación juvenil.
Diputados federales señalados en la presunta red de coordinación
Morena también presentó señalamientos contra los diputados federales priistas Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla e Israel Betanzos, a quienes acusan de participar en la logística y financiamiento de los grupos de choque. Según los testimonios presentados, ambos habrían operado en colaboración con liderazgos locales de alcaldías como Cuauhtémoc.
Entre los señalados aparece también Ángel Gutiérrez Javier, alias “El Faria”, quien presuntamente habría sido contactado para coordinar acciones violentas durante la movilización.
Morena pedirá una investigación formal en el Congreso CDMX
Xóchitl Bravo anunció que la bancada morenista solicitará una investigación formal desde el Congreso capitalino, apuntando directamente a los diputados Betanzos y Gutiérrez Mancilla. Además, reiteraron su interés en conformar una Comisión Especial de Investigación, propuesta previamente por Morena, para esclarecer los hechos del 15 de noviembre.
La diputada sostuvo que la ciudadanía tiene derecho a conocer quiénes estarían detrás de los disturbios y con qué fines operaron.
“La intención es económica y política”
De acuerdo con Bravo Espinosa:
“La ciudadanía debe conocer quiénes son los responsables y entender que su intención de crear inestabilidad no es por preocupación social, sino por fines económicos y políticos”.
La legisladora concluyó que, a juicio de Morena, los principales generadores de violencia “son Acción Nacional y el PRI”.
PRI no ha respondido públicamente
Hasta el momento, ni el dirigente nacional Alejandro Moreno Cárdenas ni los legisladores señalados han emitido una postura pública frente a las acusaciones.
La polémica escaló en redes sociales, donde militantes de ambos partidos han intercambiado señalamientos y exigido transparencia sobre los hechos ocurridos durante la marcha.
La disputa entre Morena y el PRI abre un nuevo capítulo de confrontación política en la Ciudad de México, especialmente de cara a las elecciones de 2027. Mientras Morena exige investigaciones y acusa una operación coordinada desde la dirigencia priista, el tricolor mantiene silencio público, incrementando la tensión y las dudas entre la ciudadanía.
Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en México Se Entere
