El presidente argentino, Javier Milei, acusó este martes a un grupo de periodistas de formar parte de una “red de espionaje ilegal” tras la difusión de audios de su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. La denuncia surge en medio de un escándalo por presuntos sobornos y a pocos días de las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires.
Acusaciones directas contra periodistas
En un mensaje publicado en la red social X, Milei señaló que los periodistas involucrados “no están por encima de la ley” y advirtió que las filtraciones forman parte de un plan para desviar la atención del escándalo de corrupción.
“A cada paso sigue quedando en claro la red de espionaje ilegal de la que un grupo de periodistas ha sido parte. Estos espías disfrazados de periodistas quieren desviar la atención del tema real. No están por encima de la ley”, afirmó.
Contexto del caso Karina Milei
El señalamiento del mandatario se da tras la difusión de grabaciones en medios locales el pasado 20 de agosto. En ellas, un funcionario describió un esquema de recaudación de sobornos a través de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), con Karina Milei presuntamente como beneficiaria.
Si bien los audios filtrados el viernes pasado no hacen referencia a ese caso, sino a disputas internas en el partido oficialista La Libertad Avanza, la denuncia del Gobierno afirma que un periodista aseguró tener en su poder más de 50 minutos de grabaciones.
La Casa Rosada solicitó a la Justicia la prohibición de difundir nuevas grabaciones de Karina Milei, lo que generó críticas de abogados constitucionalistas y organizaciones de defensa de la libertad de prensa.
Justicia y medidas cautelares
El fiscal federal Carlos Stornelli dio curso a la denuncia presentada por el Ejecutivo, iniciando una investigación sobre la filtración de las grabaciones. Sin embargo, aclaró que la pesquisa no podrá indagar en las fuentes de los periodistas, en respeto a la protección constitucional de la actividad periodística.
Al mismo tiempo, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sugirió que las grabaciones no se hicieron en la Casa Rosada, como sostiene el Ejecutivo, sino en instalaciones legislativas.
Reacciones dentro del Gobierno
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, respaldó a Milei y aseguró que se trata de una “operación planificada y concertada” con fines políticos. “La filtración de audios se dio en etapas: grabación, tiempo de espera y ejecución en tiempos electorales. Todo apunta a un intento de reinstalar al poder dominante que Argentina está dejando atrás”, declaró.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, afirmó en un encuentro empresarial que la filtración busca generar “inestabilidad política” y afectar el proceso electoral.
Escenario político y elecciones
Las acusaciones se producen en la antesala de los comicios legislativos del próximo domingo en la provincia de Buenos Aires y a pocas semanas de la elección nacional del 26 de octubre, que renovará parte del Congreso.
El Gobierno argentino considera que la filtración de audios de Karina Milei es parte de un plan de desestabilización en plena etapa electoral, mientras que sectores de la oposición y organizaciones de prensa advierten sobre los riesgos de utilizar a la Justicia como herramienta de censura.
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