Irán lanzó misiles balísticos contra el aeropuerto internacional Ben Gurion en Tel Aviv durante la madrugada de este jueves, en un ataque reivindicado por el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, mientras Israel aseguró que todos los proyectiles fueron interceptados por sus sistemas de defensa. El incidente ocurrió en medio de la creciente tensión militar en Oriente Medio y provocó una reapertura parcial del aeropuerto bajo estrictos protocolos de seguridad.

De acuerdo con información oficial difundida por el propio CGRI, la ofensiva fue ejecutada como parte de la denominada Operación Verdadera Promesa 4, en su décimo novena oleada. En ella se habrían utilizado misiles balísticos Khorramshahr-4, armamento capaz de transportar entre 1.5 y 1.8 toneladas de explosivos y considerado uno de los sistemas más avanzados dentro del arsenal iraní.

El objetivo declarado por Irán habría sido una instalación vinculada a la Fuerza Aérea israelí cercana al aeropuerto de Tel Aviv. Sin embargo, analistas militares han señalado que la referencia podría tratarse de una antigua base aérea que dejó de operar hace más de una década, lo que ha generado dudas sobre la precisión de la información difundida por Teherán.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que el ataque fue detectado con anticipación y neutralizado mediante su sistema de defensa multicapa. De acuerdo con el reporte militar, los misiles fueron interceptados principalmente por el sistema Arrow-3, diseñado específicamente para destruir misiles balísticos fuera de la atmósfera, además del apoyo del sistema conocido como Honda de David.
Las autoridades israelíes indicaron que solo uno de los proyectiles cayó en una zona abierta en el centro del país, sin provocar víctimas ni daños materiales significativos. Las alarmas antimisiles se activaron en varias regiones cercanas a Tel Aviv durante la madrugada, lo que obligó a la población a resguardarse temporalmente en refugios.
Tras el incidente, el aeropuerto internacional Ben Gurion mantuvo sus operaciones bajo monitoreo de seguridad reforzado. Aunque la terminal aérea había permanecido cerrada durante varios días por el riesgo de ataques, este jueves inició una reapertura parcial enfocada principalmente en vuelos de repatriación.
Aerolíneas israelíes como El Al comenzaron a operar vuelos limitados, priorizando el traslado de ciudadanos que buscan salir del país o regresar a Israel. Las operaciones se realizan en ventanas de tiempo reducidas para minimizar riesgos en caso de nuevas alertas de misiles.
Mientras Israel asegura haber neutralizado completamente la amenaza, medios estatales iraníes sostienen que los misiles lograron superar algunos sistemas de defensa occidentales. Según estas versiones, la ofensiva habría incluido drones y misiles hipersónicos destinados a confundir los radares de defensa israelíes y estadounidenses desplegados en la región.
Sin embargo, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) señaló que la capacidad de lanzamiento de misiles de Irán se ha reducido de manera significativa desde el inicio de los enfrentamientos recientes. De acuerdo con estimaciones militares, la capacidad operativa iraní habría disminuido hasta en un 86 por ciento debido a ataques dirigidos contra plataformas de lanzamiento y depósitos de armamento.
La escalada militar también ha generado acusaciones cruzadas entre los gobiernos involucrados. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqai, acusó a Israel y a Estados Unidos de dirigir ataques contra zonas habitadas y de provocar víctimas civiles en el marco del conflicto.
Israel, por su parte, ha reiterado que sus operaciones militares se enfocan en objetivos estratégicos vinculados con capacidades militares y de seguridad.
Especialistas en seguridad internacional advierten que ataques como el ocurrido contra el aeropuerto de Tel Aviv aumentan la preocupación global por una posible ampliación del conflicto en Oriente Medio. La infraestructura aeroportuaria es considerada un punto estratégico, ya que conecta rutas internacionales y sirve como puerta de entrada y salida del país.
Aunque el ataque no dejó víctimas ni daños graves, el hecho de que un aeropuerto internacional haya sido objetivo de misiles balísticos refleja el nivel de tensión actual entre ambos países.
La comunidad internacional continúa monitoreando la situación mientras crecen los llamados diplomáticos para evitar una escalada mayor que pueda desestabilizar aún más la región.
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