El diputado oficialista Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente venezolano Nicolás Maduro, afirmó que Venezuela debe restablecer relaciones diplomáticas y abrir una embajada en Estados Unidos, a dos semanas de la captura del mandatario durante una operación militar estadounidense en Caracas, al considerar que el diálogo internacional es clave para la paz y la autodeterminación del país.
Venezuela y Estados Unidos: un llamado inesperado al diálogo
Las declaraciones de Nicolás Maduro Guerra, también conocido como “Nicolasito”, marcan un giro discursivo dentro del chavismo en medio de una de las crisis políticas y diplomáticas más profundas que ha enfrentado Venezuela en décadas. El legislador sostuvo que el país sudamericano debe mantener relaciones con todas las naciones del mundo, independientemente de sus diferencias ideológicas.
Durante su participación en un Encuentro de la Red de Juristas, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), el diputado enfatizó que la política exterior debe estar guiada por el principio de autodeterminación y no por confrontaciones permanentes.
“Venezuela tiene que tener relaciones con todo el mundo (…) debemos tener relaciones con Estados Unidos, una embajada, como con China, como con Rusia”, expresó.
Un mensaje tras la captura de Nicolás Maduro
Contexto político y militar
Las declaraciones se producen apenas dos semanas después de que fuerzas estadounidenses ejecutaran un ataque militar en Caracas que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores. El hecho provocó movilizaciones internas, condenas internacionales y una profunda tensión regional.
En distintas ciudades del país, simpatizantes del chavismo han salido a las calles para exigir la liberación del mandatario, a quien el gobierno venezolano considera “secuestrado”.
“El derecho internacional está agonizando”
Críticas directas a Washington
Durante su discurso, Maduro Guerra denunció en repetidas ocasiones que el derecho internacional se encuentra en crisis, calificando la captura de su padre como una violación grave a la soberanía venezolana.
A pesar de ello, insistió en que cualquier diferencia con otros países debe resolverse exclusivamente por la vía política y diplomática.
“Si hay diferencias, deben tratarse desde el marco de la política. Venezuela debe avanzar a ser un país de paz”, afirmó.
Apertura diplomática incluso con países adversarios
Relaciones más allá de ideologías
El diputado chavista señaló que Venezuela podría mantener relaciones diplomáticas incluso con países con posiciones históricamente opuestas, como Israel e Irán, reforzando su argumento de que el comercio y la diplomacia deben prevalecer sobre la confrontación.
Este discurso contrasta con años de retórica antiestadounidense desde el oficialismo venezolano y refleja un posible intento de reposicionamiento internacional ante el nuevo escenario político.
Gobierno interino y contactos con Estados Unidos
Reunión con la CIA
En paralelo, Delcy Rodríguez, quien funge como presidenta encargada de Venezuela, inició un proceso “exploratorio” para retomar relaciones con Estados Unidos. Esta semana sostuvo una reunión en Caracas con el director de la CIA, John Ratcliffe, donde se abordaron temas de seguridad y cooperación estratégica, según confirmaron fuentes a la agencia EFE.
Petróleo, comercio y nuevo equilibrio regional
El gobierno interino, bajo tutela estadounidense según el presidente Donald Trump, ha acordado el envío de millones de barriles de petróleo a Estados Unidos y abrió la industria energética a la inversión extranjera, lo que representa un cambio profundo en la política económica venezolana.
Analistas consideran que estas decisiones buscan estabilizar la economía, garantizar ingresos y reducir tensiones internacionales, aunque también generan fuertes divisiones internas.
Un discurso que marca un punto de inflexión
Las declaraciones del hijo de Nicolás Maduro evidencian un momento clave para Venezuela, donde el discurso de resistencia convive con llamados al pragmatismo diplomático. Mientras el país enfrenta una transición compleja, la posibilidad de restablecer relaciones con Washington podría redefinir su posición en el mapa geopolítico regional.
