El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) lanzó nuevos ataques militares y bombardea Irán de forma masiva. La ofensiva aérea ocurre un día después de que el presidente Donald Trump diera por terminada la tregua bilateral. El objetivo de las fuerzas armadas norteamericanas es degradar la capacidad operativa de Teherán en el estrecho de Ormuz. Washington responsabiliza directamente al régimen islámico por agredir buques comerciales en esta vital vía marítima internacional. Los ataques han provocado un incremento inmediato en los precios internacionales del petróleo crudo.

El CENTCOM activa ofensiva armada en el estrecho de Ormuz
Las fuerzas militares estadounidenses desplegaron sus aeronaves de combate para ejecutar los bombardeos sobre territorio iraní. Mediante un comunicado oficial emitido en sus plataformas, el CENTCOM justificó las acciones bélicas de las últimas horas. La institución militar argumentó que defiende de manera contundente la libertad de navegación civil y comercial en Medio Oriente. Las hostilidades armadas se concentraron con fuerza en el estrecho de Ormuz, un canal estratégico para el flujo de energéticos.
Teherán pretende mantener el control absoluto del estrecho mediante la imposición de cobro de tasas de tránsito navales. La república islámica advirtió previamente que destruirá los barcos mercantes que decidan no respetar los corredores marítimos autorizados. Estas medidas unilaterales provocaron el estallido de incidentes armados graves contra tres embarcaciones en días recientes. La respuesta de la Casa Blanca consistió en la cancelación total de los procesos de diálogo diplomático existentes.

La guerra en la región inició formalmente a finales de febrero con una incursión combinada de Estados Unidos e Israel. A pesar de los esfuerzos de mediadores como Pakistán y Catar, el pacto de paz quedó destruido. Los ataques de represalia iraníes alcanzaron diversas instalaciones de países aliados de Washington ubicados en la zona del Golfo. El gobierno estadounidense sostiene que no tolerará más agresiones injustificadas contra tripulaciones civiles que navegan libremente.
El despliegue de las fuerzas del CENTCOM busca inutilizar las plataformas de lanzamiento de cohetes del ejército iraní. Los estrategas de la defensa norteamericana aseguran que la campaña operativa se ejecutó con absoluta precisión quirúrgica. Las alertas de combate permanecen encendidas ante posibles respuestas militares con drones kamikaze por parte del gobierno de Teherán. La comunidad internacional observa con alta preocupación el desarrollo de los acontecimientos bélicos en la península arábiga.
Donald Trump rompe el diálogo e impulsa los precios del petróleo
El mandatario estadounidense confirmó la ruptura del cese al fuego durante la cumbre de la OTAN en Turquía. Al ser cuestionado por la prensa internacional, Trump sentenció de manera tajante que el pacto de paz terminó. El líder de la Casa Blanca advirtió públicamente que sus tropas golpearían con extrema fuerza al bando enemigo. El gobernante aseguró que espera que las acciones concluyan rápido para estabilizar la seguridad comercial de la región.
Las declaraciones bélicas provocaron una reacción de pánico financiero en los mercados bursátiles de todo el mundo. El barril de petróleo crudo Brent del mar del Norte registró un incremento súbito del 5.21 por ciento. El indicador energético superó la barrera económica de los 80 dólares por unidad durante las operaciones del día. Los expertos financieros anticipan variaciones negativas en los costos de las gasolinas si los bombardeos aéreos continúan activos.

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, solicitó frenar de inmediato la escalada violenta. El diplomático urgió a las partes involucradas a retomar las vías de la concertación política para evitar una catástrofe. Por su parte, los representantes de Irán y Catar sostuvieron comunicaciones telefónicas de emergencia para evaluar los daños. El gobierno de Pakistán pidió moderación extrema a los ejércitos para rescatar las cláusulas del acuerdo firmado.
La Casa Blanca reiteró que sus tropas no tienen intenciones de establecer una intervención militar a largo plazo. No obstante, las órdenes ejecutivas de Trump mantienen el estado de alerta máxima en los buques de guerra norteamericanos. La protección de las rutas petroleras del golfo Pérsico se convirtió en el argumento principal de la intervención. Los próximos días serán determinantes para definir si la crisis energética se extiende a los mercados occidentales de consumo.
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