En una directriz emitida el 6 de noviembre de 2025, el Departamento de Estado de los EE.UU. informó que los solicitantes de visa de inmigrante podrán ser rechazados si presentan obesidad o tienen hijos con “necesidades especiales”, como parte del esfuerzo de la administración Trump para evitar que nuevos inmigrantes supongan una “carga pública”.
Nuevos criterios de salud y dependencia
La directiva, divulgada por medios como The Washington Post y KFF Health News, indica que los oficiales consulares deben evaluar —además de enfermedades contagiosas— condiciones como obesidad, diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares o respiratorias que puedan implicar atención prolongada y costosa.
La medida también insta a considerar si el solicitante tiene dependientes, como hijos con discapacidad o personas mayores a su cargo, que puedan dificultar su ingreso al mercado laboral o aumentar su dependencia del gasto público.
Motivo declarado
La administración argumenta que esta política refuerza el principio de autosuficiencia y evita que el sistema migratorio estadounidense se convierta en una carga para los contribuyentes. Según un portavoz del Departamento de Estado: “No es secreto que la administración Trump está anteponiendo los intereses del pueblo estadounidense”.
Alcance y aplicación práctica
A quién afecta
La directiva aplica a solicitantes de visas de inmigrante —no necesariamente a todas las visas de turista— y amplía de manera significativa el criterio médico y económico que se evalúa. Expertos advierten que el cambio amplía la discreción de los consulados, lo que puede afectar a miles de aspirantes.
Criterios específicos
- Obesidad y condiciones crónicas como diabetes, enfermedades del corazón y del sistema respiratorio.
- Tener hijos o dependientes con discapacidad o “necesidades especiales”.
- Evaluación de si el solicitante puede cubrir sus propios gastos médicos y los de sus dependientes sin recurrir a asistencia pública.
Reacciones y análisis
Críticas desde derechos humanos y salud pública
Organizaciones de derechos humanos y expertos en inmigración advierten que la política podría tener efectos discriminatorios y afectar a minorías que suelen presentar mayores tasas de obesidad o condiciones crónicas.
Defensa gubernamental
La administración sostiene que se trata de una aplicación de normas ya existentes sobre “carga pública” y que esta actualización responde a un contexto de recursos limitados y demanda creciente de atención médica. AP News
Implicaciones para la política migratoria y social
La nueva directiva marca un giro dentro de la estrategia migratoria de EE.UU., ampliando los motivos por los cuales puede denegarse una visa de inmigrante. Esto podría reducir el flujo migratorio legal y aumentar la revisión de perfiles médicos y económicos.
En el contexto interno, el mensaje también apunta a una audiencia nacional preocupada por el gasto público y la carga en el sistema de salud, reforzando una narrativa de prioridad para ciudadanos estadounidenses.
La ampliación de criterios para negar visas basada en salud y dependencia refleja tanto un ajuste técnico en la política migratoria de EE.UU. como una señal política clara: los inmigrantes podrán ser seleccionados no solo por su capacidad de trabajo sino también por su impacto potencial en el sistema público. La forma en que esta norma se aplique en la práctica y sus efectos reales —especialmente sobre minorías y familias con necesidades especiales— quedan aún por verse.
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