La Corte Suprema de Estados Unidos analizará este lunes un caso que podría redefinir el equilibrio de poder entre la presidencia y las agencias federales, al revisar un fallo de 1935 que limita la capacidad del presidente para despedir sin causa a los líderes de organismos independientes. El caso involucra el despido de funcionarios por parte del presidente Donald Trump y podría ampliar significativamente la autoridad ejecutiva.
Un precedente histórico en la mesa de revisión
La decisión en cuestión es Humphrey’s Executor, un fallo unánime de hace 90 años que impuso límites a las facultades del presidente para remover a jefes de agencias independientes. Ese precedente permitió la consolidación del modelo administrativo moderno, en el que organismos con autonomía regulan sectores como empleo, derechos laborales, telecomunicaciones, competencia y protección al consumidor.
Sin embargo, la mayoría conservadora de la Corte, encabezada por el presidente del tribunal John Roberts, ha mostrado —según especialistas— una trayectoria consistente hacia la ampliación del poder presidencial desde antes del primer mandato de Trump.
La jueza liberal Elena Kagan sostuvo en septiembre que el bloque conservador parece estar “ansioso por emprender esa acción”, señalando una posible inclinación hacia eliminar o debilitar el precedente.
Despidos que han detonado el caso
En los primeros meses del segundo mandato de Donald Trump, el presidente despidió a casi todos los titulares de agencias federales con reglas de autonomía, a pesar de la prohibición establecida en Humphrey’s Executor.
Entre los funcionarios destituidos se encuentran:
- Rebecca Slaughter, comisionada de la Comisión Federal de Comercio (FTC).
- Miembros de la Junta Nacional de Relaciones Laborales.
- Personal de la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor.
- Funcionarios de la Junta de Protección de Sistemas de Mérito.
Los únicos funcionarios que han sobrevivido a los intentos de remoción son:
- Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal.
- Shira Perlmutter, funcionaria de derechos de autor de la Biblioteca del Congreso.
El tribunal ya ha insinuado que la Reserva Federal podría ser tratada de forma distinta por su impacto económico, aunque Trump ha insistido en despedir a Cook por presuntas irregularidades que ella niega.
El impulso conservador: el “ejecutivo unitario”
Desde hace décadas, el movimiento legal conservador impulsa la teoría del ejecutivo unitario, según la cual todo el poder ejecutivo —sin excepción— recae en el presidente. Bajo esa interpretación, las agencias federales no deben tener autonomía respecto a la Casa Blanca.
El juez Antonin Scalia, figura emblemática de esta corriente, escribió en 1988 que la Constitución otorga “todo el poder ejecutivo” al presidente, postura que ha influido a generaciones de juristas conservadores.
Bajo el liderazgo de Roberts, la Corte ha ido debilitando barreras al poder de remoción presidencial:
- En 2020, Roberts escribió que “el poder de destitución del presidente es la regla, no la excepción”.
- En 2024, el fallo que otorgó inmunidad parcial a Trump incluyó la destitución como uno de los “poderes concluyentes y excluyentes” del presidente.
Académicos contradicen la narrativa conservadora
No obstante, historiadores legales y especialistas en derecho constitucional sostienen que la interpretación del Artículo II no es tan clara como afirma la mayoría conservadora.
Caleb Nelson, profesor de derecho en la Universidad de Virginia y ex asistente del juez Clarence Thomas, escribió que “el texto y la historia del Artículo II son mucho más equívocos de lo que la Corte actual ha sugerido”.
Jane Manners, académica de Fordham, afirmó que ella y otros historiadores presentaron investigaciones históricas que contradicen la tesis del ejecutivo unitario. “No estoy conteniendo la respiración”, dijo, al anticipar que es poco probable que la Corte cambie su postura.
Argumentos en disputa ante el máximo tribunal
Los abogados de Rebecca Slaughter argumentan que mantener límites al poder presidencial es coherente con la tradición constitucional y el diseño institucional del país.
Por su parte, el Departamento de Justicia —ahora bajo el mando de Trump— sostiene que el presidente debe tener autoridad absoluta para despedir a los líderes de agencias como parte de su facultad de dirigir la agenda del gobierno.
El procurador general D. John Sauer escribió que “Humphrey’s Executor siempre estuvo flagrantemente equivocado”.
Possible impacto en la Reserva Federal
Una segunda cuestión clave del caso es si los jueces tienen autoridad para reinstalar a funcionarios despedidos, un punto crucial para Lisa Cook.
El juez Neil Gorsuch ha sugerido que incluso si un despido fuera ilegal, el funcionario podría recibir compensación económica, pero no necesariamente recuperar su cargo.
Esto podría debilitar la independencia de la Reserva Federal en un momento de volatilidad económica.
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