La congresista republicana de Estados Unidos, María Elvira Salazar, exigió a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dejar de respaldar dictaduras en Cuba y Venezuela, durante una audiencia del Subcomité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes celebrada esta semana en Washington, al considerar que el gobierno mexicano debe alinearse con la defensa democrática del hemisferio occidental.
Llamado directo a México desde el Congreso de EU
Durante su intervención ante legisladores estadounidenses, Salazar envió un mensaje contundente al gobierno mexicano, al que acusó de mantener una postura ambigua frente a gobiernos que, a su juicio, vulneran derechos humanos y libertades fundamentales.
La congresista sostuvo que México, por su peso regional, no puede permanecer neutral cuando se trata de defender la democracia en América Latina. En ese sentido, afirmó que respaldar o tolerar a gobiernos autoritarios equivale a ser cómplice de sus abusos.
“México es demasiado importante como para quedarse al margen. Tiene que decidir si está con la libertad o con las dictaduras”, declaró.
Críticas a la política de no intervención
Salazar cuestionó la histórica política exterior mexicana de no intervención, al señalar que esta se aplica “solo en teoría”, pero no en la práctica. Según la legisladora, el gobierno mexicano ha mantenido acciones que terminan beneficiando directamente a regímenes autoritarios.
Como ejemplo, mencionó el envío de petróleo y acuerdos de cooperación con el gobierno cubano, los cuales —afirmó— contribuyen a sostener un sistema político que reprime a su población.
Desde su perspectiva, estas decisiones contradicen los principios democráticos que México históricamente ha defendido en foros internacionales.
Cuba y Venezuela: eje del señalamiento
La congresista colocó a Cuba y Venezuela como los principales ejemplos de dictaduras en la región que, según ella, reciben respaldo indirecto por parte de México.
En el caso venezolano, criticó la falta de pronunciamientos claros del gobierno mexicano frente a las denuncias de autoritarismo, persecución política y irregularidades electorales.
“Cuando se trata de condenar a las dictaduras, México guarda silencio”, afirmó Salazar, al cuestionar si el país está dispuesto a asumir una postura firme frente al gobierno de Nicolás Maduro.
Seguridad regional y combate al crimen
Más allá del tema democrático, Salazar vinculó el respaldo a dictaduras con los problemas de seguridad regional. Señaló que la debilidad institucional en países autoritarios impacta directamente en fenómenos como el tráfico de drogas, la migración forzada y el crimen organizado.
La congresista sostuvo que México y Estados Unidos enfrentan amenazas comunes y que una postura firme contra regímenes autoritarios fortalecería la cooperación bilateral en materia de seguridad.
“Cuando se trata de combatir a los cárteles, México puede hacer más; pero cuando se trata de defender la libertad, simplemente no aparece”, señaló.
Un mensaje directo a la presidenta Sheinbaum
Salazar destacó que Sheinbaum, como la primera mujer presidenta de México, enfrenta un momento histórico para definir el papel del país en el hemisferio occidental.
Afirmó que su liderazgo será evaluado no solo por su política interna, sino también por la forma en que se posicione frente a gobiernos que calificó como dictatoriales.
“El hemisferio necesita líderes que se enfrenten a las dictaduras, no espectadores que las toleren”, sentenció.
Reacciones y contexto diplomático
Hasta ahora, el gobierno mexicano no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones de la congresista. Analistas en política internacional señalan que este tipo de pronunciamientos reflejan la presión de sectores republicanos de Estados Unidos para que México adopte una postura más alineada con Washington.
No obstante, especialistas advierten que un cambio de política exterior implicaría costos diplomáticos y una redefinición profunda de la doctrina mexicana de no intervención.
Un debate que se traslada al ámbito público
El llamado de Salazar reabre un debate clave: ¿debe México mantener su postura histórica o romper con cualquier respaldo a gobiernos considerados dictaduras?
Mientras tanto, la discusión avanza en el ámbito diplomático y ciudadano, en un contexto de creciente polarización regional.
